domingo, agosto 17, 2008

Batman no es un héroe...


... O como Joker logra quitarle protagonismo al caballero oscuro gracias a la interpretación de Heather Ledger.

Sabíamos, éramos conscientes,que tras la trágica muerte de Heather Ledger el pasado mes de enero, cualquier película suya que se estrenara de manera póstuma iba a suscitar un leve, moderado, morbo por ver a este juguete roto de la meca del cine en acción en la gran pantalla. (Una puntualización. Hablo de muérte trágica porque, para mí, la muerte, ya sea voluntaria o involuntaria, de una persona joven es una tragedia.) Y más aún si hablamos de Batman o El Caballero Oscuro, en el que Ledger da vida a uno de los villanos más esperpénticos de la gran pantalla, Joker, que acarrea una mala fama según la cual aquel que lo interpreta cae preso de la mala suerte o la tragedia. Había expectación cara al estreno de este filme por ver su personalísima visión de Joker y estoy en condiciones de decir, después de ver la película, que no ha defraudado.
Eso sí, nueva puntualización, si aún no han visto la peli y pueden, háganlo en versión original, donde podrán apreciar mejor la interpretación del malogrado actor, ya que dicen que el doblaje no es muy bueno. Brillante, eso sí, su aspecto, su cara es lo más diabólico que se ha hecho en cine, así como su forma de actuar, sus gestos o tics, sonidos onomatopéyicos y su forma de hablar. Será difícil, no imposible, ya que actores buenos hay muchos, que se iguale su interpretación, atreviéndome a afirmar, con la libertad que te dan las palabras, que Heather se ha llevado a Joker consigo a la tumba.
Hablábamos de robarle protagonismo a Batman y lo reafirmo. Aunque es una gozada para la visión ver a Christian Bale interpretando al caballero oscuro, sobre todo cuando no va de protector de los ciudadanos enfundado en un traje negro y luce esos trajes de chaqueta, durante las dos horas y media de peli estaba más pendiente y disfrutaba mas de las apariciones estelares, y son muchas, de Joker desde el minuto cero de la peli, en el que este malévolo personaje se hace con la ficción, que del propio Batman.
Por lo demás, el Batman de Christopher Nolan se caracterizará o pasará a la historia del cine por dar una visión más filosófica de su función de guardián de la oscuridad, así como de dejar claro que Batman no es un superhéroe. La dicotomía entre el bien y el mal, o de si es rentable plantarle cara a el mal cuando este siempre triunfa, así como la lucha entre un sistema establecido y la anarquía de Joker se hacen con una película que al final trasmite al público, al que no le gusta pensar en el cine, la sensasión de que no han visto una película de Batman pura y dura. Pero ahí, quizás, radica su genialidad, en desmarcarse de lo que ya se ha hecho.Y en este sentido las dos últimas entregas del murciélago humano han triunfado.
Una única pega. Me reafirmo en que me sigue pareciendo innecesario que un film tenga más de dos horas de metraje. Dos horas y media, por muy entretenida que sea la cinta, son mucho tiempo para una película. Lo mismo se podría haber contado en hora y media.

2 comentarios:

La Incomprendida dijo...

Me gusta tu estilo :) Te sigo por aquí. Un beso

El portero dijo...

gracias, la incomprendida, me gusta que te guste lo que hago, lo que me gusta hacer, que es escribir. Y además que me lo digas, porque nadie me deja comentarios. Con lo facil que es hilvanar varias palabras juntas... En fin, gracias por la visita...